Este viernes 30 de noviembre se celebra el ‘Día Internacional de la Seguridad de la Información (DISI)’ con el objetivo de concienciar y recordar a la población la importancia de la protección de la información, tanto la de su empresa como la suya propia, para evitar el robo de identidades, datos financieros y personales.

Esta celebración surgió en 1988 como consecuencia del primer caso de ‘malware’, denominado como el ‘Gusano de Morris’, que afectó al 10% de los equipos conectados al predecesor de internet, la Arpanet, el 2 de noviembre de ese mismo año.

Este incidente, sumado al creciente uso de los ordenadores como herramientas de trabajo, tanto para las empresas como para los gobiernos, puso de manifiesto los riesgos a los que se exponía la información sensible, la conmemoración de este día incio bajo el nombre de Computer Security Day, como iniciativa de la Association for Computing Machinery (ACM), con el objeto de concientizar sobre la importancia de la seguridad de la información y de los sistemas y entornos que operan en ella.

Este día se fijó con el objetivo de concienciar y recordar a las compañías, pero sobre todo a las personas, la importancia que tiene adoptar buenas prácticas que favorezcan la protección de la información de cara al nuevo año.

La seguridad de la información comprende software, bases de datos, metadatos, archivos y todo lo que la organización valore (activo) y signifique un riesgo si ésta llega a manos de otras personas, el concepto de seguridad de la información no debe ser confundido con el de seguridad informática, ya que este último sólo se encarga de la seguridad en el medio informático, pudiendo encontrar información en diferentes medios o formas.

Con el paso del tiempo, el ‘DISI’ ha ido adquiriendo mayor importancia. Y es que a medida que evoluciona la tecnología y el manejo de la información por parte de las empresas, debe crecer también el nivel de concienciación en los empleados. En ellos reside la responsabilidad de ser el primer eslabón en la cadena de protección.

Actualmente, la información se ha convertido en el principal activo de las compañías y, por ello, su protección frente a posibles fugas, ya sea por ataques, por descuidos o por no seguir buenos hábitos, es crucial para garantizar su seguridad y que su actividad se desarrolle con normalidad. Además, realizar políticas de ciberseguridad efectivas ayuda a mantener la imagen y reputación de las compañías con el exterior.

El límite entre lo personal y lo laboral

Cada vez son más las empresas que toman conciencia de ello y se suman a la celebración del Día Internacional de la Seguridad de la Información, aprovechando esta fecha para programar actividades y entrenamientos de concienciación con el objetivo común de transmitir de forma efectiva el importante papel que desempeñan los empleados en la protección de la información. Con esto se pretende enseñar buenos comportamientos que garanticen la seguridad de los datos que manejan los empleados dentro de la empresa.

El uso de herramientas digitales y dispositivos móviles ha difuminado los límites que existían entre el entorno laboral y personal. Por ello, las campañas de concienciación sobre el ‘DISI’ de los últimos años ya no solo se centran en el ámbito laboral, sino que extienden su mensaje al entorno personal: si somos capaces de proteger la información de nuestro hogar, seremos capaces de trasladar estas buenas prácticas al entorno laboral.

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